Dra. Pamela Jara adjudica Fondecyt de Iniciación que estudiará relación entre fallas activas y deslizamientos de tierra

Chile es uno de los países con mayor actividad sísmica del mundo. Su ubicación entre la Placa de Nazca y la Placa Sudamericana no solo expone al territorio nacional a terremotos, sino que también, a deslizamientos de tierra que amenazan zonas habitadas e infraestructura crítica.

Con el objetivo de aportar a la reducción de riesgos y a la protección de comunidades, la académica del Departamento de Ingeniería en Minas, Dra. Pamela Jara, desarrolló el proyecto “Comprehensive Analogue Modeling of Tectonic-Driven Landslides: A Contribution to Risk Management in Active Fault Zones”, iniciativa con la que adjudicó un Fondecyt de Iniciación 2026.

En específico, la propuesta apunta a “analizar la relación entre la presencia y activación de una falla geológica que delimita un frente orogénico y las características de los deslizamientos de masa que se generan bajo distintos escenarios, considerando sus propiedades geométricas y cinemáticas”. Asimismo, busca comprender cómo la activación de estas estructuras tectónicas influye en la dinámica de laderas andinas, “contribuyendo al entendimiento de peligros geológicos asociados, especialmente en zonas cercanas a áreas urbanas”.

La metodología principal de trabajo es la modelación analógica, cuyos modelos físicos a escala, “permiten simplificar procesos para el estudio en detalle de los factores involucrados”, evaluando materiales y sistemas de adquisición de datos. Este modelamiento, entonces, se plantea como una herramienta clave para anticipar riesgos y favorecer la formulación de políticas públicas en territorios atravesados por fallas activas.

“En un país tan activo tectónicamente como Chile, comprender los fenómenos que ocurren en las zonas de subducción (fallas, sismos, volcanismo, etc) no es solo relevante sino vital. El estudio de nuestro territorio y contexto geológico, y la comprensión de los fenómenos naturales, permiten un habitar responsable, seguro e informado”, expresó la Dra. Jara.

Para el desarrollo del proyecto, además, se integrarán distintas fuentes de información, incluyendo trabajo en terreno, imágenes satelitales, fotogrametría con drones, modelación numérica, entre otros.

Este Fondecyt de Iniciación se desarrolla en colaboración con investigadores de la Universidad de Chile, Dra. Luisa Pinto (Líder del Laboratorio de Modelación Analógica U. de Chile) y Dr. Gabriel Easton (Director de proyecto Fondecyt Regular en el estudio de la Falla San Ramón), Dr. Sergio Sepúlveda (experto en deslizamientos de la Universidad Simón Fraser, Canadá) e investigadores de la Universidad de Buenos Aires, Dr. Diego Winocur, Dra. Lucia Sagripanti, Dr. Jeremías Likerman. Adicionalmente, contará con el apoyo de consultoras y geocientistas independientes, como XTerrae y SRGIS, quienes han respaldado el proyecto.

Investigación con impacto en la planificación territorial

Uno de los principales desafíos en el estudio de riesgos geológicos es lograr que el conocimiento científico incida efectivamente en la toma de decisiones. Así lo plantea la Dra. Jara, quien también añade que comprender fenómenos complejos requiere un enfoque multidisciplinario, capaz de integrar distintas miradas y herramientas de análisis. “Esto implica fortalecer el vínculo entre la investigación interdisciplinaria, las políticas públicas y la planificación territorial, de modo que la información generada no quede solo en el ámbito académico, sino que contribuya concretamente a reducir riesgos y a construir territorios más seguros y resilientes”.

En este escenario, la geología cumple un rol fundamental, puesto que permite observar el pasado para anticipar el futuro: “Los desastres no son naturales, los fenómenos naturales pueden generar un desastre si no son bien gestionados (tanto en prevención, planificación, y también respuesta)”, señaló. A este análisis, la académica sumó la importancia de las investigaciones que están surgiendo con relación a esta materia “en conjunto, buscamos contribuir a la sociedad en la comprensión de las vulnerabilidades a las que puede estar expuesta una zona urbana”.

Finalmente, la investigadora destacó esta adjudicación como un hito en su trayectoria académica. “Considerando que los fondos para ciencia no alcanzan para financiar todas las iniciativas que se postulan, y algunas muy buenas quedan fuera por falta de recursos ya que las evaluaciones son muy competitivas, obtener este fondo es un reconocimiento a la calidad del proyecto, y también a la labor de estos años».

Por: Catalina Águila V.

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