Egresado de Ingeniería Industrial edita libro de ficción y resalta la importancia de la formación integral en Ingeniería

Claudio Nicolás Orellana ya presentó su libro ‘La Prueba del Buscador’, el cual es la primera entrega de siete novelas que darán forma a la saga ‘Pangea’. Ingeniero Civil Industrial de nuestra Facultad, y novel escritor, combina la ciencia ficción, la ingeniería y una veta literaria poco frecuente en jóvenes formados fuera de las ciencias sociales.

Como muchos escolares, a los 18 años, Claudio no tenía claro qué estudiar. Sabía que tenía ciertas facilidades con las áreas más científicas y dudaba entre ingeniería y medicina, decantándose por la primera porque se divertía resolviendo ejercicios matemáticos. Así llegó a Ingeniería Industrial en la USACH, encantado por la versatilidad que le podía ofrecer esta especialidad.

Su viaje por la carrera tuvo de todo: triunfos, derrotas, amores, desamores, lecciones de vida, evolución mental, crecimiento, madurez, cambio de paradigmas y grandes amigos, sintiéndose totalmente satisfecho de haber elegido la USACH. ‘De hecho, si pudiera volver atrás sabiendo todo lo que esta universidad significó para mí, la volvería a elegir una y otra vez. En cuanto a lo que más valoro, me quedo con todas las oportunidades que me dio la universidad para desarrollar habilidades fuera de las lectivas. Pude ser ayudante de Álgebra II y Operaciones Unitarias por varios años, lo que potenció mis habilidades para exponer frente al público y enseñar a los demás. Fui parte del Centro de Estudiantes de Ingeniería Industrial, donde aprendí de gestión, planificación y trabajo colaborativo. Participé de las Ferias del Postulante orientando a escolares que tenían las mismas dudas que yo había tenido al terminar el colegio y, principalmente, pude realizar un intercambio estudiantil a Europa, lo que a nivel cultural me cambió para siempre y permitió que aprendiera a comunicarme en inglés, algo que siempre había querido conseguir’ señala Claudio.

Sin embargo, su paso por la USACH despertó en él su gusto por la escritura; al principio lo utilizó como un método para exteriorizar todo aquello que sentía, con reflexiones algo filosóficas. ‘En un principio era como una especie de secreto para mí; era una época dónde ser un hombre más sensible era visto con cierto resquemor. Pero con el tiempo, poco a poco, fui mostrándole esos pequeños escritos a mis más cercanos, quienes terminaron viendo el potencial que tenía en un área inexplorada para mí y me alentaron a continuar’.

La saga Pangea

Dio rienda suelta a su creatividad aprovechando experiencias personales que Claudio cataloga como negativas, y también colgándose de historias locas o chascarros que le ocurrieron, pero que en su voz y como parte de un relato, fueron distinguiendo sus habilidades como orador. Recuerda que siempre le gustaron las tramas de series, películas, lecturas y videojuegos, y que le encantaba analizarlas con amigos, debatiendo las temáticas planteadas y divagando sobre qué hubiesen hecho ellos ante esos dilemas. ‘Fue así como generé esas ganas de crear una historia propia; quedé cesante en 2019, por lo que tuve el tiempo para desarrollar una historia que me convenciera y comenzar a escribirla. Respecto al proceso creativo, fue bastante lento al principio, puesto que me costaba dar con esa idea principal, fueron un par de años sin dar en el clavo, hasta que el mismo estallido social y ese sentimiento de injusticia me hicieron llegar al concepto central y después todo fue más rápido’.

La historia de Pangea ocurre en el año 2193, donde la Tierra está al borde del colapso ecológico; los protagonistas se inscriben en ‘La Prueba del Buscador’, un evento anual donde candidatos de distintos continentes llevan sus capacidades físicas y mentales al límite, por la oportunidad de dejar el Sistema Solar y emigrar a un nuevo y fértil planeta: ‘Pangea’.

‘La elección de la temática tiene dos intenciones; por un lado, quiero reavivar el sentimiento de exploración de las personas, de que imaginen cómo será el universo y todo lo que podríamos encontrar allá afuera. Y por otro, intento hacer una crítica a la sociedad actual, a nuestro comportamiento humano y al poco peso que se le está dando al cambio climático. De cierta manera, busco generar algo más de conciencia colectiva antes de llegar a ese muy probable futuro distópico que muestro en el libro’.

Como egresado de Ingeniería, Claudio considera muy relevante dar prioridad al desarrollo de habilidades más integrales. ‘Hoy en día no basta con obtener un título. Si bien el avance de las tecnologías ha producido que la gente se esté especializando cada vez más de manera teórica, por medio de diplomados, cursos, etc., esos conocimientos no sirven de nada si no se complementan con inteligencia emocional, empatía, habilidades comunicacionales, capacidad de trabajar en equipo, bajo presión, entre otras. Puede que suene un poco cruel, pero en mi corta experiencia laboral he visto que quienes están liderando las compañías, las áreas de trabajo y diversos proyectos, son quienes gozan de habilidades blandas más desarrolladas’.

Claudio hace un llamado a sus compañeros y compañeras para que se interesen por explorar otro tipo de habilidades, más allá de lo técnico, y los insta a participar de actividades extracurriculares que abarquen otro tipo de conocimiento y habilidades, como la narrativa y la escritura. ‘Prueben todas las iniciativas que quieran hasta dar con esa que los haga más felices. Siendo honesto, creo que es poco probable que se alcance un alto grado de felicidad y satisfacción por medio del trabajo ordinario; la mayoría labura a cambio de un sustento económico y creo que son aquellos pasatiempos adicionales los que nos pueden acercar a una vida más plena, al menos eso veo en la mayoría de casos’.

Puedes revisar detalles del libro y conocer más a Claudio, en su cuenta de Instagram.

Por: Macarena Polanco G.

 

 

 

 

Jueves, Agosto 4, 2022